Construcción: "Solamente el curso posterior del análisis nos faculta para decidir si nuestras construcciones son correctas o inútiles. No pretendemos que una construcción sea más que una conjetura que espera examen, confirmación o rechazo. No pretendemos estar en lo cierto, no exigimos una aceptación... ni discutimos una negación. En resumen, nos comportamos como una figura familiar en una de las farsas de Nestroy: el criado que sólo tiene una respuesta en sus labios para toda pregunta u objeción: «Todo se aclarará en el curso de los acontecimientos futuros.» http://mediacionartistica.files.wordpress.com/2013/01/construcciones-en-el-analisis.pdf

viernes, 21 de julio de 2017

Brunelleschi a Buckminster: cúpula celeste a casa transportada en helicóptero.

En Arte y Cultura de la Modernidad se estudiará la construcción histórica de la cultura moderna, desde el siglo XV europeo a la actualidad, bajo la noción fundamental de “época proyectual”: una era en la que el conocimiento se hace aliado de diversos medios de visibilidad y televecindad (del telescopio y el plan urbano-arquitectónico al cine: métodos e instrumentos de proyección y representación, y técnicas de transporte y comunicación), inaugurando una idea de mundo progresivamente integrada y global.

Buckminster Fuller (1895-1983) fue el más famoso de los arquitectos norteamericanos, pero prefería presentarse como “generalista”, porque pensaba que la especialización era lo que había acabado con los dinosaurios. Ingeniero, filósofo, poeta, geómetra de estirpe pitagórica, acostumbró pensar siempre en términos globales... Venía de una familia acaudalada y entre sus antepasados estaba Margaret Fuller, que fue amiga de Emerson y Thoreau. Dos veces echado de Harvard por frecuentar más los teatros de revista que las aulas, su formación intelectual fue bastante irregular. Se casó muy joven, trabajó como obrero de línea y operador de radio y tras llevar a la quiebra la empresa de construcciones de su suegro quedó en la miseria. Por aquel entonces vivía en un sórdido suburbio de Chicago y acababa de perder una hija. Se dio a la bebida y pensó en suicidarse, pero cuando estaba a punto de tirarse al lago Michigan, tuvo una suerte de visión mística que le dio la certeza de que el Universo era un “diseño”, una estructura racional de la cual él no tenía derecho a excluirse. Cuando volvió a hablar fue para ponerse a desarrollar una serie de inventos y diseños que inicialmente fueron recibidos con indiferencia o rechazados por su escasa rentabilidad, aunque todavía se los celebre. Durante años fueron considerados “diseños futuristas”, especialmente después de que el autor de la historieta Buck Rogers confesó haberlos imitado. http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/futuro/13-1996-2008-09-07.html