Construcción: "Solamente el curso posterior del análisis nos faculta para decidir si nuestras construcciones son correctas o inútiles. No pretendemos que una construcción sea más que una conjetura que espera examen, confirmación o rechazo. No pretendemos estar en lo cierto, no exigimos una aceptación... ni discutimos una negación. En resumen, nos comportamos como una figura familiar en una de las farsas de Nestroy: el criado que sólo tiene una respuesta en sus labios para toda pregunta u objeción: «Todo se aclarará en el curso de los acontecimientos futuros.» http://mediacionartistica.files.wordpress.com/2013/01/construcciones-en-el-analisis.pdf

sábado, 20 de septiembre de 2008

Descripciones optativas: lo desemejante, idéntico.









Se cree que los árabes hayan empezado a beber café en el siglo xv, pero a comienzos del siglo xvi la bebida fue prohibida por entenderse que violaba los principios del Corán, puesto que, curiosamente, se identificaba el café con el vino. A partir de entonces, el consumo de café aumentó vertiginosamente en todo el mundo árabe y se extendió a Egipto, Siria y Turquía. Los árabes llamaban al café con el mismo nombre genérico que usaban para el vino: kahwa, pero cuando la infusión llegó a Turquía su nombre cambió a kahvé. Cuando los mercaderes venecianos introdujeron el producto en Europa, su nombre cambió nuevamente a caffé y, desde el italiano, se extendió al español, francés y portugués café, al alemán Kaffee, al inglés coffee y al sueco kaffe.

No hay comentarios: